Para empresas de mantenimiento
Qué equipamiento tiene cada edificio, qué visita le toca este mes, quién la hizo y con qué respaldo. En la computadora de la oficina y en el teléfono del técnico, parado en la sala de máquinas.
Una empresa de mantenimiento se compromete a visitar cada edificio una vez por mes. Con doscientos o trescientos edificios eso son miles de visitas al año que hay que planificar, repartir entre los técnicos, ejecutar y después poder demostrar.
Llevado con Excel y la hoja de papel que completa el técnico, pasan tres cosas conocidas: el técnico llega a un edificio sin saber qué se va a encontrar; no queda registro de qué se revisó el mes anterior ni en qué estado quedó cada equipo; y el trabajo que se hace fuera de la rutina se resuelve, se olvida y nunca se factura.
No es desprolijidad. Es que sostener a mano el historial técnico de trescientos edificios no es humanamente posible.
El negocio funciona por mes, así que el sistema también.
Al empezar el mes se genera la visita de cada edificio del padrón. Nadie tiene que acordarse ni armar la lista a mano.
Se asigna por zona de una vez, o el técnico toma la suya. Cada uno abre el celular y ve qué le toca ese día.
Antes de bajar a la sala de máquinas ve la ficha: qué bombas, de qué marca y potencia, cómo está el tablero, la cisterna y el tanque.
Completa la misma planilla que hoy llena en papel, saca las fotos y el historial del edificio se construye solo.
Cuando una administración pregunta si se cumplió el servicio, la respuesta está: qué día se fue, quién, y con qué constancia.
Abre el celular y ve qué le toca. Primero los reclamos, después el control del mes. La planilla ya viene cargada con lo del mes pasado.
El mismo mes, del otro lado. Cuánto se hizo y cuánto falta, quién tiene cada zona, qué hay instalado en cada torre y qué reclamos están abiertos.
El mapa tiene semáforo: verde ya se visitó, gris todavía no, rojo lleva meses sin visita. Sirve para armar la recorrida por cercanía en vez de por lista.
Para el que quiere saber cómo funciona antes de decidir.
La planilla del edificio se abre con lo del último control ya puesto. El técnico corrige lo que cambió en vez de llenar todo de nuevo.
Con la dirección, la fecha y las coordenadas grabadas sobre la imagen. Es lo que se le muestra al administrador cuando pregunta si se fue.
En un subsuelo o una sala de máquinas no hay antena. Se guarda solo en el teléfono y sube cuando el técnico sale a la calle.
Lo que entra por teléfono se carga en diez segundos y le aparece arriba de la rutina al técnico de esa zona.
El técnico entra con su usuario y ve los edificios de su zona. El dueño ve todo: el mes, el mapa y lo que hizo cada uno.
Corre en un servidor con HTTPS y copia de seguridad diaria. El padrón de edificios es de la empresa: se puede bajar entero, cuando quieran.
No es un proyecto en desarrollo. Es una empresa de Rosario con sus técnicos trabajando en la calle todos los días.
Cliente · Rosario
Mantenimiento de electrobombas y tableros en consorcios. Sus edificios, sus administraciones y sus técnicos están cargados en el sistema: las visitas del mes se planifican ahí, el técnico las completa desde el celular y el historial de cada edificio se arma solo.
Todo el padrón se cargó a partir de las planillas que ya tenían. No tuvieron que tipear un edificio.
El sistema se adapta a cómo trabaja cada empresa. Si controlan otra cosa además de bombas y tableros, la planilla se arma con sus campos.
Le muestro el sistema funcionando en quince minutos, por videollamada o donde le quede cómodo. Sin compromiso y sin vueltas.